Lágrimas
Mateo 26:75 De repente, las palabras de Jesús pasaron rápidamente por la mente de Pedro:«Antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces».Y Pedro salió llorando amargamente.
Reflexión: Existen distintos tipos de lágrimas. Aquellas que lloramos por agradecimiento, por una tristeza profunda, por enojo, dolor o alegría. Hay lágrimas que derramamos por temor, coraje o frustración. Las lágrimas de Pedro en Mateo 26 fueron distintas. Su llanto era amargo. Pedro había negado al Señor tres veces. Él lloraba de arrepentimiento. Hay lágrimas que sólo se quedan en lágrimas. Pero, el llanto de Pedro se convirtió en el inicio de su restauración. ¡Mira lo que hizo Dios a partir de su corazón verdaderamente arrepentido! Si lo hizo con Pedro, puede hacerlo con nosotros también.
Oración: Padre celestial, tú conoces cada uno de mis pensamientos. Tú sabes cuántas veces he llorado por situaciones que me han tocado vivir. Hoy entiendo que las mejores lágrimas son aquellas que lloro en tu presencia, aquellas que te entrego en agradecimiento por todo lo que has hecho; aquellas que derramo por las preocupaciones que me invaden, y aquellas que lloro amargamente por haberte fallado. Al igual que Pedro, anhelo que me restaures. No quiero llorar sin cambiar. De nada me serviría llorar y seguir con mis cargas. Te entrego todo Señor. Renuévame. Que mis lágrimas sean el fundamento sobre el cual Tú edificas mi restauración. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Diana Hepsiba Montiel
Diana Montiel es parte del equipo pastoral de River Oaks En Español. Esposa y madre dedicada a compartir las buenas nuevas para las familias latinas. A través de programas radiales, clases para mujeres y consejería individual y de familia, desea compartir el mensaje del Dios que la amó cuando ella menos lo merecía, menos lo esperaba y más lo necesitaba. ¡Con Dios se vive mejor!

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