Salmo 17:3c
Salmo 17:3c 
Estoy decidido a no pecar con mis palabras.
 
Reflexión:
Las palabras son producidas por la lengua, la cual es controlada por la mente, la cual es inspirada por el corazón. Es decir, todo lo que hablamos es un reflejo de las intenciones de nuestra alma. Pecamos contra Dios cuando en vez de hablar la verdad, escogemos la mentira. Ofendemos a Dios cuando en vez de unir, dividimos sembrando cizaña. Ofendemos a Dios cuando en vez de ser sinceros e íntegros, exageramos las cosas para ganarnos la simpatía de la gente. Ofendemos a Dios cuando lejos de perdonar,  ofendemos y maldecimos a nuestros hermanos. De verdad que la lengua es un instrumento con el cual podemos adorar a Dios y bendecir a quienes nos escuchan o, puede ser una arma de destrucción. Este versículo lo tomo para mí también: Estoy decidido a no pecar con mis palabras
 
Oración:
Padre, una vez más me recuerdas sobre la responsabilidad tan grande del uso de mis palabras. Una vez más tu Espíritu Santo me enfrenta con la realidad del pecado de la lengua. Señor, hoy decido no pecar con mis palabras. Ayúdame a permanecer callada cuando tenga que callarme y a hablar la verdad en amor cuando tenga que hablar. Perdóname por ofenderte con lo que hablo y por la manera en que me expreso. Más bien, que mis palabras sean un reflejo de tu luz, de tu paz y de tu amor en mi. En el precioso y maravilloso nombre de Cristo Jesús, amén.
Diana Hepsiba Montiel
Diana Montiel es parte del equipo pastoral de River Oaks En Español. Esposa y madre dedicada a compartir las buenas nuevas para las familias latinas. A través de programas radiales, clases para mujeres y consejería individual y de familia, desea compartir el mensaje del Dios que la amó cuando ella menos lo merecía, menos lo esperaba y más lo necesitaba. ¡Con Dios se vive mejor!

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