Edificando nuestro hogar en la verdad

Edificando nuestro hogar en la verdad
Proverbios 14:1
La mujer sabia edifica su hogar, pero la necia con sus propias manos lo destruye.
Reflexión:
El hogar debe ser edificado, y somos las mamás, a quienes Dios nos ha confiado la bendición y responsabilidad de hacerlo. Claro, se puede edificar una casa de cartón, pero Dios nos invita a edificar una de roca. Un hogar se construye con Cristo en la base, como la roca fuerte que nos sostiene. Un hogar se edifica con oración, con palabras de amor, con disciplina y tiempo en familia. Un hogar se construye bien cuando la Palabra de Dios es nuestro máximo modelo de crianza. En un mundo tan inestable, donde la gente vive de acuerdo a lo que siente, debemos hablar la verdad de la Biblia. El mundo, sus afanes y sus mentiras pasarán pero la Palabra de Dios permanece para siempre. ¿Dónde deseas edificar tu hogar? ¿En las tierras movedizas de la cultura o en la roca sólida de la verdad de Jesucristo? ¿Cómo deseas edificar tu hogar? ¿A la manera de Dios o a la manera del mundo? La clase de formación que le demos a nuestros hijos determinará su eternidad. Ser mamá es verdaderamente el trabajo más importante que tenemos. 
Oración:
Señor, una vez más te agradezco la oportunidad de ser mamá. Confieso Señor que hay demasiadas cosas que me preocupan. ¡Oh Señor! Perdóname por las veces en las que he ejercido una crianza a la manera del mundo. Ayúdame Padre a enfocar mi vista en ti para criar a mis hijos de acuerdo a tu Santa Palabra. ¡Libra a nuestra familia de ser arrastrada por la corriente de este mundo! ¡Ayúdanos a estar firmes sobre Cristo! Señor, dame sabiduría para ser una mujer sabia y construir mi hogar en tu verdad. En el nombre de Jesús. Amén.
Diana Hepsiba Montiel
Diana Montiel es parte del equipo pastoral de River Oaks En Español. Esposa y madre dedicada a compartir las buenas nuevas para las familias latinas. A través de programas radiales, clases para mujeres y consejería individual y de familia, desea compartir el mensaje del Dios que la amó cuando ella menos lo merecía, menos lo esperaba y más lo necesitaba. ¡Con Dios se vive mejor!

0 Comments

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*