En la Luz
Deuteronomio 18: 9-14
Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, ten mucho cuidado de no imitar las costumbres detestables de las naciones que viven allí. Por ejemplo, jamás sacrifiques a tu hijo o a tu hija como una ofrenda quemada. Tampoco permitas que el pueblo practique la adivinación, ni la hechicería, ni que haga interpretación de agüeros, ni se mezcle en brujerías, ni haga conjuros; tampoco permitas que alguien se preste a actuar como médium o vidente, ni que invoque el espíritu de los muertos. Cualquiera que practique esas cosas es detestable a los ojos del Señor. Precisamente porque las otras naciones hicieron esas cosas detestables, el Señor tu Dios las expulsará de tu paso. Sin embargo, tú debes ser intachable delante del Señor tu Dios. Las naciones que estás por desplazar consultan a los adivinos y a los hechiceros, pero el Señor tu Dios te prohíbe hacer esas cosas.
 
Reflexión:
Con estos versículos de Deuteronomio quiero sentar la base para contestar las preguntas que me han hecho sobre tener en casa una “santa muerte”. La Biblia claramente hace la diferencia entre lo que es detestable y lo que es sagrado para Dios. Permitir que en nuestro hogar —o que los de nuestra casa practiquen actividades que se relacionan al mundo de las tinieblas, es abrirle la puerta a satanás para destruir nuestra familia. Entre esas actividades están: consultar a adivinos y brujos, tener en casa ídolos, invocaciones, conjuros, “limpias”, lecturas de manos, cartas, jugar la güija, leer el horóscopo, etc. A mí me entristece que las personas prefieran que les lean el futuro en vez de leer su Biblia. Preferimos escuchar lo que Dicen las estrellas que buscar escuchar la voz de Dios. Preferimos el camino “fácil” de una “limpia” antes de purificar nuestro corazón para Dios. Preferimos que nos hagan un conjuro para que nuestro esposo nos ame antes que hacer a Cristo la roca de nuestro matrimonio y trabajar duro por nuestro hogar. Las buenas noticias son que el Señor es Todopoderoso y Él ha decidido rescatarnos de esa vida de oscuridad. Si tú en algún momento practicaste alguna de estas actividades, pídele perdón al Señor y vive en la luz de Cristo. 
 
Oración:
Padre, gracias por rescatarme y traerme de las tinieblas a tu Luz Admirable. Padre, te pido perdón por las veces en las que he participado en las actividades que tu abominas. Señor, líbrame de las cadenas que esto ha traído a mi vida. Señor, protege a mi familia y que ellos nunca se enreden en el mundo del ocultismo. Que tu Luz maravillosa llene nuestros corazones. En el nombre de Jesús. Amén.
Diana Hepsiba Montiel
Diana Montiel es parte del equipo pastoral de River Oaks En Español. Esposa y madre dedicada a compartir las buenas nuevas para las familias latinas. A través de programas radiales, clases para mujeres y consejería individual y de familia, desea compartir el mensaje del Dios que la amó cuando ella menos lo merecía, menos lo esperaba y más lo necesitaba. ¡Con Dios se vive mejor!

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