Mi enemigo el Desánimo

Mi enemigo el Desánimo

Todos hemos tenido días en los que estamos desanimados por alguna enfermedad, una pérdida, una relación rota, una decepción, algo que no salió como queríamos, una meta no obtenida. Sin embargo, eso es diferente a “vivir desanimado” De hecho, estudios realizados en los últimos 10 años apuntan a la misma conclusión: el estrés, la falta de afecto y el desánimo crónico alteran a las hormonas que modulan el sistema inmune, y, en consecuencia, predisponen a las enfermedades infecciosas, dificultan el cicatrizado de las heridas y pueden agravar el curso de algunos cánceres y de otras enfermedades. Eso es en el aspecto físico, pero, en el aspecto emocional y mental, el desánimo es una trampa que nos tiende nuestro pensamiento cuando le damos permiso para auto-compadecernos. El desánimo siempre viene acompañado de su secuaz el miedo, que quiere paralizarnos para no seguir adelante.

El problema no que el desánimo llegue a nuestras vidas, sino que se quede. El problema es que se convierta en un enemigo a nuestra salud y que le demos lugar para que viva con nosotros. Me recuerda a la película “Durmiendo con el Enemigo” Muchos de nosotros sabemos lo que nos hace daño y aún así le damos permiso de vivir con nosotros.

¿Podemos hacer algo por superarlo? Por supuesto que lo podemos hacer. En la vida hay circunstancias sobre las que no podemos influir ni cambiar: el clima, las enfermedades inesperadas,  la economía e incluso a las personas. Sin embargo, nuestra actitud, sí la podemos cambiar. No te rindas a tus propios pensamientos, utiliza estas reglas básicas y lograrás controlarlos:

 

1. Fuera la autocompasión. Lamentarte de tu suerte no te ayuda; al contrario, debilita tu confianza y la que otros podrían depositar en ti.

2. No culpes a nadie ni a nada. La decisión de hacerle frente a la vida es tuya.

3. Rompe con pensamientos como “no vale la pena”. Debes cambiarlas por frases y propósitos positivos.

4. Aprende de las dificultades. Las mejores lecciones en la vida vienen envueltas en dificultades. Un problema puede convertirse en una oportunidad si aprendemos de ellas.

 

Trata de relativizar

En cualquier situación, siempre hay algo malo y algo bueno, una oportunidad para ponerte a prueba e incluso para explorar tu sentido del humor. Aléjate un poco de los problemas, relativízalos y sonríe con cualquier motivo. Todo ello te ayudará a superar el desánimo.

Diana Hepsiba Montiel
Diana Montiel es parte del equipo pastoral de River Oaks En Español. Esposa y madre dedicada a compartir las buenas nuevas para las familias latinas. A través de programas radiales, clases para mujeres y consejería individual y de familia, desea compartir el mensaje del Dios que la amó cuando ella menos lo merecía, menos lo esperaba y más lo necesitaba. ¡Con Dios se vive mejor!

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