El Plato de Lentejas

El Plato de Lentejas

En la Biblia encontramos la historia sobre dos hermanos. El mayor, por ser el primogénito, recibiría una parte muy especial de la herencia de la familia. Sus derechos por ser el heredero principal eran muchos y por consiguiente era una herencia y un legado que beneficiaría también a toda su descendencia.

Un día el hermano mayor regresaba cansado de la faena larga en el campo. Mientras se acercaba a casa, percibió el aroma exquisito de un guisado de lentejas. Al llegar, pidió a su hermano menor, quien había cocinado, que le diera a comer de esa deliciosa comida. El hermano menor, le dijo que lo haría, si a cambio, le daba su herencia especial. El hermano mayor, gobernado por su hambre inmediata, accedió, y así cambió su herencia, por un plato de lentejas.

Quizá, al escuchar esta historia, juzgamos al  hermano mayor como un irresponsable y fatuo.  Sin embargo, nosotros mismos, muchas veces hemos actuado de la misma manera.

Un apetito se describe como un deseo por satisfacer. Todos tenemos apetitos, del más que hablamos es del apetito por los alimentos. Sin embargo, tenemos apetito por el éxito, aceptación, sexo, belleza, estabilidad, etc. Los apetitos parecen nunca satisfacerse. Siempre buscamos más: Una casa más grande, un auto más nuevo, una esposa más joven, ganar más, verse mejor etc. Un apetito mal controlado nos lleva a hacer lo mismo que el hijo pródigo: cambiar lo importante en la vida por una satisfacción momentánea.

Muchas veces dejamos de pasar tiempo con nuestros hijos por un programa en la televisión. Perdemos la confianza de la gente por una mentira. Traicionamos a nuestra pareja por un placer pasajero. Perdemos la honradez por una ganancia deshonesta. Cambiamos nuestra buena salud por malos hábitos.

Que no nos suceda lo que a este joven rico, que por una necesidad que creía inmediata, lo perdió todo, dejando a su familia en la pobreza. Que no cambiemos lo importante en nuestra vida por satisfacciones vanas y efímeras. Hoy, valora y dale tu tiempo, energía y atención a las personas y a las cosas que realmente son importantes.

Si nos hemos equivocado, debemos aprender de nuestros errores. No podemos cambiar nuestro destino en un día pero hoy podemos cambiar la dirección en la que nos dirigimos.

 

 

Diana Hepsiba Montiel
Diana Montiel es parte del equipo pastoral de River Oaks En Español. Esposa y madre dedicada a compartir las buenas nuevas para las familias latinas. A través de programas radiales, clases para mujeres y consejería individual y de familia, desea compartir el mensaje del Dios que la amó cuando ella menos lo merecía, menos lo esperaba y más lo necesitaba. ¡Con Dios se vive mejor!

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